De dónde sale el dinero para investigar

Uno de los problemas que más quita el sueño a los investigadores es conseguir el dinero para investigar. Y dentro de este apartado, hay un documento con el que todo investigador se pelea una y otra vez (aparte del artículo científico). Vamos a hablar hoy del proyecto de investigación. Tanto investigadores consolidados como los que empezamos necesitamos dinero para realizar nuestra actividad científica. Dinero para pagar, entre otras cosas, los productos que se consumen en los experimentos, las salidas al campo para recoger muestras o realizar observaciones, las visitas a los museos, los aparatos (muy costosos) necesarios para algunos experimentos y análisis, el material de oficina, o las inscripciones y viajes a congresos. Sin olvidarnos de los contratos para técnicos de laboratorio, becarios u otros doctores. La lista es larga y los detalles van a depender del tipo de investigación. ¿De dónde sale el dinero? En su mayoría, este dinero viene de las agencias de financiación públicas o privadas (dejo de lado el sector empresarial) que se dedican a gestionar la inversión de los gobiernos o fundaciones filantrópicas. Así que en gran parte, el dinero viene de nuestros impuestos. Este dinero, obviamente, no es infinito. Así que para conseguir una parte y poder realizar nuestro trabajo, los investigadores competimos entre nosotros. Esta competición consiste en escribir un proyecto de investigación y enviarlo para que estas agencias decidan a quien le dan el dinero para trabajar y a quien no. Imagina que eres un carpintero que necesita un martillo y clavos para hacer unas sillas. Pero debes competir con otros carpinteros en tu misma situación para conseguirlos. Lo haces enviando tus planes de creación y venta de las sillas para convencer a tu gobierno de que tus sillas van a ser las mejores, y que para ello deben financiar la compra del martillo y los clavos que necesitas. Las estrategias para repartir el dinero entre todas las propuestas de proyectos de investigación que llegan a las agencias es un tema caliente. En teoría el criterio último es la excelencia (una palabra tan usada como ambigua). Esto se consigue con un proceso de revisión por pares, similar a la del artículo científico, pero con el objetivo último de seleccionar las solicitudes mejor posicionadas para responder a una pregunta de interés con un beneficio para la sociedad (en un sentido amplio; muchas veces, simplemente incrementar el conocimiento). En la práctica, no es muy diferente de una lotería …

[Sigue leyendo este articulo en “Ciencia Paladina” … de obligada lectura!!!]

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