¿Tiene un estómago débil, señor Otzi?

Para los que no conozcan su historia, Ötzi es el “hombre de hielo ” prehistórico cuyo cadáver fue congelado y apresado en un glaciar de los Alpes hace más de 5.300 años, antes de ser descubierto en 1991. Según los datos revelados en un estudio publicado en Science, parece que padeció una infección estomacal, que podría haber dado como resultado una úlcera. Los científicos que investigan el cuerpo momificado de “Ötzi” han encontrado restos de la infección por Helicobacter pylori en sus contenidos estomacales, una bacteria conocida por causar úlceras en la actualidad. Esta bacteria vive exclusivamente en el estómago humano. La infección por H. pylori puede producir inflamación de la mucosa gástrica que puede progresar llevando a la producción de gastritis, úlcera y linfoma de tejido linfoide asociado a mucosa. Los hallazgos apoyan la teoría de que la bacteria ha infectado a los seres humanos durante miles de años. Sin embargo, su presencia provocó la sorpresa de los científicos que hicieron el análisis en el cuerpo de Ötzi. Hoy en día, la presencia de H. pylori se encuentra en el tejido del estómago de los pacientes actuales. Los científicos resolvieron el problema de la ausencia de la mucosa del estómago de Ötzi extrayendo todo el ADN del contenido estomacal y luego buscando la presencia del ADN específico de la bacteria. H. pylori y los seres humanos han evolucionado conjuntamente durante al menos 50.000 años y probablemente durante mucho más tiempo. Esta asociación históricamente habitual aumenta el riesgo de cáncer gástrico, una enfermedad conocida desde los tiempos de Hipócrates. Puesto que este tipo de cáncer se produce mayoritariamente después de los años reproductivos, no está implicada una selección natural fuerte contra esta bacteria. Por el contrario, la úlcera péptica es una enfermedad moderna, probablemente debido a las recientes alteraciones ambientales de nuestra relación con H. pylori. Sin embargo la ausencia de H. pylori en las poblaciones humanas actuales es nueva. Nuestra fisiología e inmunología han evolucionado en presencia de la colonización persistente de esta bacteria. Algunos estudios sugieren que la ausencia de H. pylori también puede contribuir a otras enfermedades modernas, incluyendo obesidad y trastornos alérgicos.

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